
La publicidad vive de las asociaciones. Una imagen, un gesto, una frase o incluso un peinado pueden bastar para que una campaña conecte de inmediato con el público. Eso es precisamente lo que hace interesante el conflicto entre Erling Haaland y Norwegian Air Shuttle: la aerolínea utilizó durante el Mundial de 2026 una creatividad en la que uno de sus aviones aparecía con una larga coleta rubia, acompañada del mensaje “We’ve never looked more Norwegian”. No aparecía el futbolista, no se utilizaba su nombre y, sin embargo, la referencia resultaba difícil de ignorar.
Desde una óptica publicitaria, la idea tenía todos los ingredientes para funcionar: actualidad, humor, contexto deportivo y reconocimiento inmediato. La marca conseguía entrar en la conversación con pocos elementos y sin necesidad de explicar demasiado. El problema es que esa misma capacidad de reconocimiento que hace eficaz una creatividad puede ser también la que abra la puerta a un conflicto jurídico.
Publicado originalmente en Togas.biz, portal especializado en el sector jurídico · 07/10/2026 · Por Professional Newco, gabinete de prensa y marketing jurídico
